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ECONOMÍA Y POLÍTICA

ECONOMÍA Y POLÍTICA

ECONOMÍA Y POLÍTICA 22.11.13 | 10:44

Capitanich habló de tarifas y dejó la puerta abierta a nuevos aumentos

por Cronista.com y Agencias

tarifas Capitanich

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Capitanich habló de tarifas y dejó la puerta abierta a nuevos aumentos

En un día con agenda cargada y varios anuncios, el flamante jefe de Gabinete Jorge Capitanich dejó entrever un posible aumento de tarifas para el área metropolitana, al adelantar que quien tenga “buenos ingresos” pagará la tarifa que corresponde y el que tenga bajos ingresos lo hará a precio subsidiado.

Al hablar sobre el tema subsidios, Capitanich sostuvo que la política del gobierno será de  “protección social” hacia los que menos tienen, e indicó que “los subsidios tienen como objetivo lograr que los empresarios tengan rentabilidad en la cadena productiva, y proteger el poder adquisitivo de los salarios de los consumidores y usuarios”.

Remarcó en ese sentido que en el caso del Chaco, por ejemplo, los usuarios pagan más cara la energía que en la Capital y que en el caso de los servicios públicos se debe tener en cuenta “la elasticidad del ingreso”. Es decir, que quienes más ganan deben pagar más, así como quienes tienen la posibilidad de recurrir a fuentes alternativas.

El Gobierno ya había quitado el subsidio nacional a una porción de usuarios de la Capital Federal y el conurbano norte, lo cual derivó en un aumento de la tarifa pagada por el usuario.

TU VIVIENDA PUEDE SER SUSTENTABLE

Viviendas sustentables: por qué construirlas y cómo adaptarlas

  ¿De qué hablamos cuando nombramos una construcción sustentable? La arquitecta Stella Dillon, del estudio Dillon & Terzaghi no cuenta las ventajas de este tipo de construcción

 

 

 

Una construcción sustentable es toda aquella que no genere desperdicios de ningún tipo, pero, para no ser extremistas, podemos decir que la sustentabilidad está ligada al ahorro de energía y de diferentes recursos en general. Por ejemplo, para construir una casa de manera más responsable podemos optar por diferentes sistemas que nos permitan evitar el derroche de recursos, como la construcción en seco, una modalidad muy utilizada en otros países pero poco incorporada en la Argentina.

Si pensamos en lo que acá se acostumbra -la construcción tradicional-, vemos que hay diferentes maneras de darle a una casa la posibilidad de maximizar el ahorro de energía. Por ejemplo, buscar que las paredes tengan una aislación mayor a la convencional para mantener las temperaturas, ya sea invierno o verano, y que las carpinterías tengan la hermeticidad suficiente con el vidrio doble para el mismo fin.

Con esa combinación y el agregado de paneles solares para producir agua caliente y calefacción, podemos decir que tenemos la base para que esa construcción a futuro resulte beneficiosa tanto para la energía eléctrica, como para el consumo de gas y evitar el uso innecesario de estos recursos que no solo son caros, sino también agotables.

¿Cómo transformar nuestra vivienda actual?

Si quisiéramos transformar nuestra vivienda tradicional en una sustentable, la buena noticia es que se puede hacer mucho por cambiarla. El proceso puede ser costoso o no, dependiendo de cuánto se quiera hacer y dependiendo de las posibilidades de cada uno de encarar esa reforma.

Lo bueno es que se trata de una inversión que después tiene retorno en los gastos habituales de la casa. Cambiar las aberturas, mejorar aislaciones en techos si fueran planos o poner un cielorraso suspendido, son algunas cosas que se pueden hacer y que, dependiendo el caso, no hace falta contratar un estudio de arquitectura. Sencillamente se puede consultar a una empresa de aberturas de aluminio o pvc sin necesidad de que intervenga un profesional si lo que se busca es cambiar los cerramientos.

¿Cuáles son las principales tendencias?

A nivel mundial la construcción sustentable en general junto con la construcción industrializada o en seco -que no derrocha materiales-, está creciendo de la mano de nuevos diseños y formas de concebir una vivienda. Como por ejemplo, el uso de las terrazas verdes o los sistemas de recolección de aguas de lluvia para usos en donde el agua potable resulta innecesaria.

Sin embargo, en la Argentina todavía no se consideran muchas de estas tendencias -tal vez por desconocimiento, desconfianza o bien por sus costos algo más elevados. Aunque sí para el caso de las terrazas verdes, fenómeno que comienza a verse en algunos pocos lugares.

¿Cómo decorar y ambientar?

Sin dudas el reciclado es la opción que se eligen para este tipo de construcciones que, a través de los diferentes elementos que sobraron de la obra, se reutilizan para lograr objetos originales que en vez de haber terminado en la basura, se usaron para hacer una pieza única que seguramente, no se encontrará en ninguna tienda. Y en este último punto, seguro que con conciencia y criterio, todos podemos colaborar con el medio ambiente para ahorrar en detalles innecesarios y para reutilizar todos los recursos que podamos.

La conclusión, es que en mayor o menor medida, todos podemos hacer que una casa tenga un costado sustentable.

Las terrazas verdes:

Las terrazas verdes: una tendencia que va en aumento

La implementación de estos espacios gana terreno entre los desarrolladores de los emprendimientos. Por ahora, son más frecuentes en los inmuebles de oficinas. Costos y beneficios para contribuir con la calidad de vida y aprovechar mejor los recursos energéticos. En Buenos Aires una ley alienta a la construcción de las terrazas y así se bajan impuestos de ABL.

Nota publicada en grupoconstruya.com.ar

 

Ante el impulso y los ritmos agitados de la vida cotidiana cada vez más intensa y en la búsqueda de colaborar con los factores climáticos y del medio ambiente, son varios los desarrolladores y los protagonistas del sector que empiezan a pensar en instalar terrazas verdes o directamente planificar los emprendimientos con este tipo de espacios.

Esta aplicación al inmueble persigue el objetivo de que las terrazas cooperen con la economía de los recursos energéticos como contribuir con una mejor calidad de vida para los que se desenvuelvan en el inmueble.

Las denominadas terrazas o techos verdes son sistemas que permiten la interacción de las plantas y los ecosistemas en las cubiertas de los edificios. Dependiendo de las que se instalen, pueden servir para los diferentes aspectos. “Esto puede variar entre un jardín donde tomar sol y caminar, entre otras opciones, o bien pueden ser terrazas sustentables que cumplan la función de disminuir la temperatura del ambiente inferior debido a su poder de aislación térmica”, explicó el licenciado Sebastián Leder, gerente comercial de la empresa Verdes Aires.

La utilización de este tipo de espacios también sirve para disminuir el riesgo de las inundaciones, ahorrar en el consumo energético y de gas natural, protegen las membranas aislantes, son un sumidero de CO2,  disminuyen el efecto de 'isla de calor', favorecen la calidad del aire, mejoran la conducta humana y por último, recuperan la vida vegetal en áreas urbanas, reconstruyendo ecosistemas degradados por el paso del hombre y el avance de las ciudades.

Por otra parte, la firma Green Roof, que brinda soluciones de ingeniería que permite mejorar la relación de la obra con su entorno natural también se desenvuelve en este segmento. Al respecto, Pablo Rosati, gerente general de la compañía, destacó que se “trata de un sistema de impermeabilización liviano y efectivo, durable y sustentable para la vegetación. Es la aplicación de tecnología de avanzada para lograr un máximo confort dentro del edificio con el mínimo gasto energético.”

Obviamente este tipo de superficies se pueden aplicar directamente sobre los techos, tanto en obras nuevas como en las existentes.

Respecto de las existentes, lo que varía es la preparación de la superficie para llevar adelante una buena descontaminación. “Los Green Roofs se pueden crear en la azotea de los edificios como en los techos de las casas. La idea es transformar estos lugares vacíos, secos y llenos de cemento, en espacios de vida”, agregó Rosati. En cuanto a la ordenanza que estableció el gobierno porteño, Leder, indicó que “hace ya unos meses que se aprobó la nueva Ley de Techos y Terrazas Verdes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la cual estipula un descuento de hasta el 20% del ABL para los edificios que instalen terrazas verdes en sus cubiertas.”

La Ley es la número 4428, conocida como Terrazas Verdes, y establece que las obras existentes que incluyan este tipo de tecnología en la construcción gozan de un descuento del 20% del impuesto Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), mientras que las obras nuevas cuentan con reducciones en el pago de los derechos de delineación y construcción a aquellos trámites que incluyan la construcción de una o más cubiertas vegetales.

Aplicaciones y costos

El sistema modular que trabaja Verdes Aires se puede aplicar en los edificios nuevos y en los ya construidos. “Esto se debe a que no se modifica la cubierta pre-existente, sino que se trabaja sobre ella sin necesidad de realizar una obra de aislación especial. Debido a su peso, inclusive es apto para ser instalado en cubiertas metálicas de baja pendiente, con una previa investigación sobre dicha cubierta”, dijo Leder. El costo base que manejan es de 850 pesos por m2. Esto luego puede variar según el lugar de la obra, la superficie por cubrir y el tipo de traslado vertical para llegar a la terraza.

Sobre si la aplicación de las terrazas verdes es una tendencia o por ahora es algo incipiente, Rosati comentó: “la tendencia global es construir terrazas verdes o ajardinadas, si bien aún no está consolidada en nuestro país, hay muchos constructores que priorizan la bioarquitectura y ya lo implementan como una solución verde. Si bien su implementación no está demasiado en auge en la Argentina, existen casos en los que las terrazas jardín ya fueron construidas en edificios del país”.

El sistema Green Roofs se puede instalar en cualquier tipo de obra, ya sea en las azoteas de los edificios o en los techos de las casas. También pueden incluirse en las remodelaciones de edificios históricos y/o envejecidos.

Rosati expresó: “Es mayor la ganancia: mejora el aislamiento de los edificios en verano y en invierno, reduciendo los costos de enfriamiento y calefacción; reduce el uso de energía; reduce la velocidad de escurrimiento de agua porque absorbe hasta el 70% de agua de lluvia y también reduce la infraestructura de drenaje y los requerimientos de almacenamiento de agua. En síntesis, el proyecto promueve el ahorro energético de los edificios e intenta ganar espacios verdes en una ciudad que está por debajo de la mínima, ya que cuenta con apenas 2 metros cuadrados por sobre 10 metros cuadrados, que la Organización Mundial de la Salud estipula como necesarios para una buena calidad de vida.”

Por el momento este tipo de proyectos es más común hacerlos, en los edificios de oficinas, en empresas con Responsabilidad Social Empresaria (RSE), el estado y las empresas con certificación en normas LEED. Pero los protagonistas del sector coinciden en que en los últimos tiempos surgió el interés creciente por parte de consorcios (producto de la Ley de Techos Verdes de Buenos Aires), casas particulares y algunos hipermercados.

Entre las plantas que suelen utilizarse, Aires Verdes emplea una especie que se llama Sedum, la cual está ambientada a climas semi-desérticos. Esto permite contar con un sistema que no precisa de riego artificial, ya que vive con el régimen de lluvias de la ciudad de Buenos Aires. Otra ventaja de esta especie es que es de muy bajo mantenimiento.

Casos

Entre los casos en donde se aplicaron las terrazas verdes se encuentran el edificio de PROA En Vicente López. En otras construcciones en donde se construyeron o están en vías de aplicarse son el complejo Thames Office Park, en San Isidro, y el Belgrano Office, en plena obra en las avenidas Belgrano y 9 de Julio, en los cuales se aprovecharán los beneficios del uso simultáneo de un techo verde y un colector de agua.

En Thames Office Park habrá una instalación sanitaria paralela a la de agua de red para reciclar aguas pluviales para usos que no requieran agua potable, como las descargas de artefactos primarios, sistema de riego y canillas de servicio para lavado de estacionamientos y veredas.

Mientras que en el sistema de Belgrano Office funciona de manera similar, con la excepción de que al sistema de reciclaje de agua de lluvia se le suma el agua de condensado de los equipos de aire acondicionado.

Marcelo Saúl, de Baires Apartments, indicó que estos proyectos que desde el aire se asemejan a los jardines en altura, disimulan que en sus interiores conviven moles con vigas, ladrillos, vidrios y cemento. “Son espacios que sirven para descontracturar las edificaciones y ofrecer a la gente una escapatoria mental y física casi sin salir de su casa. Crear espacios verdes dentro de una construcción propone una mayor conexión de la gente con el medio ambiente y lo natural. Entre tanto cemento, se busca descansar la vista y oxigenar los espacios para generar un paisaje ameno y agradable. Las plantas y las flores son imprescindibles para que un espacio verde se luzca y pueda transmitir el acercamiento que buscamos entre los usuarios de las propiedades y la naturaleza”, apuntó Saúl.

Compromiso con el desarrollo sostenible

Compromiso con el desarrollo sostenible

El ITBA se esmera en formar recursos humanos capaces de impulsar innovación tecnológica y cambios socioculturales, para mejorar la eficiencia energética.

La energía limpia y renovable puesta en el mercado es una meta que compite con el ansia de negocios a corto plazo y pone en foco en el impacto global de la acción individual y el límite en el derecho de disponer de bienes y servicios. Quienes quieran liderar el mundo deberán deponer intereses para pocos y plantear objetivos nobles para beneficio de todos a mediano y largo plazo. Con el bienestar de la humanidad como objetivo, es necesario consolidar políticas que impulsen nuevas tecnologías al alcance de todos, sin desatender la creciente demanda global de energía.

Profesionales de todas las disciplinas serán los principales artífices de un nuevo esquema en el que se valore tanto el capital económico como el humano y el natural, para que el desarrollo local, regional y global sea sostenible. El desafío es enorme y apasionante.

La tarea comienza en el hogar, continúa en la escuela y culmina en la universidad. El ITBA impulsa el uso de energías limpias y renovables no solo desde la enseñanza diaria en las aulas, sino también con proyectos académicos y actividades extracurriculares que vinculan diferentes disciplinas y comprometen a docentes y alumnos.


MÁS INFO

ITBA 
http://www.itba.edu.ar/
Tel. (5411) 6393-ITBA (4822) | 0800-888-ITBA (4822)
informes@itba.edu.ar

como lograr un negocio sustentable

como lograr un negocio sustentable

Cómo lograr un negocio sustentable

07-02-13 00:00 Desde el uso de materiales reciclados a un producto 100% reciclable, desde el comercio justo al recupero de la identidad y desde el uso de las energías renovables al proyecto económicamente sustentable. Herramientas y casos de pequeños empresarios que reconvirtieron su idea a favor de la sustentabilidad.

 

Por Lorena Obiol

Desde que la palabra sustentabilidad empezó a sonar, bastante agua (limpia y no tanto) corrió bajo el puente. Hoy, ya es sabido que el compromiso ambiental es apenas una parte de la tríada también conformada por los aspectos económico y social. Por eso, el uso de material reciclado o de energías renovables es tan importante como el comercio justo y el recupero de la identidad en el proceso productivo. “Es un concepto holístico que tiene que ver con cómo funciona la empresa; hacia dónde va. En una cuestión de diseño de productos, que debería incluir la fabricación, los procesos que se utilizaron, el transporte, con el que se hace el delivery, el packaging y, también, el ciclo de vida”, describe Verónica Ciaglia, presidente de la ONG Creatividad Ética, una asociación creada en 2007 para la promoción internacional de la creatividad y del diseño. Para la especialista, el concepto a seguir es el del cradle to cradle (cuna a cuna), que entiende que el producto final no tiene que ser un desperdicio sino un nutriente, como sucede con la tierra.
En la misma línea, Aleandra Scafati, fundadora de la ONG EcoMujeres y coordinadora de los Programas de Responsabilidad Social Empresaria y del de Educación Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, está convencida de que el diseño cumple un rol fundamental para la sustentabilidad. “Todos los procesos de innovación para llegar a los modelos de emisión cero están 100% vinculados con el diseño. El diseño es el eje central de cualquier proyecto sustentable”.

Las pyme, bajo la lupa
En la Argentina, aún no existen los certificados ni las etiquetas verdes para los productos, salvo para la construcción. Allí se aplican las normas LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) aunque, también, existen otras, como Bream (Building Research Establishement Enviromental Assessment Method). “Hay mucho para hacer todavía. No se pone dinero en lo que de verdad es sustentable. Falta más información para poder tomar conciencia: que la gente sepa cuáles son las acciones que podrían hacer y cómo las empresas podrían lograr tener créditos verdes, como sucede en otros países. Acá no está pasando, tampoco en las pymes”, opina Ciaglia. En base a un estudio realizado hace un año, Scafati, ve a las pequeñas y medianas más avanzadas que las grandes corporaciones, pero con faltas en la organización. “En la Argentina, sucede que los consumidores exigen y la trazabilidad de los productos, que viene de afuera, también presiona. Sin embargo, las grandes empresas creen que son sustentables por usar la palabra medioambiente. Si no podés demostrar que, de verdad, tenés un producto sustentable, los consumidores no compran sólo porque lo digas”, sentencia Scafati, antes de resaltar que las pymes cuentan con una dinámica distinta. “Tienen la virtud de estar cerca del consumidor, el dueño tiene nombre y apellido. Tienen más conciencia y una filosofía muy clara”, sigue. “Si la pyme es consciente, puede hacer los cambios mucho más rápido que una megaempresa, porque no tiene que pasar tantos filtros”, completa Ciaglia.
Así ocurre con Ají Diseño, firma especializada en diseño, producción y comercialización de elementos para la industria gastronómica. Fundada en 2007 por los diseñadores industriales Pablo Jeifetz y Guido Izbicki, la pyme, que espera facturar este año unos $ 350.000, comenzó con cinco modelos de platos y una inversión inicial de $ 10.000 y, hoy, cuenta con más de 150 artículos diferentes. “En 2010, hubo una especie de refundación y entró un nuevo socio. Además, comenzamos con una línea de cazuelas en cartulina, que aún no son 100% reciclables, pero un inicio. Aunque, primero, necesitábamos ser sustentables como empresa, recién en 2012 llegamos al punto de equilibrio”, sincera Jeifetz, cuya empresa emplea a 16 personas.

Más inversión
Por su parte, Ciaglia asegura que, a la larga, la facturación se incrementa cuando se tiene en cuenta a la sustentabilidad. “En el pasaje de no sustentable a sustentable, algunas empresas facturaron hasta un 40% más. Pero, lo cierto, es que,al principio, hay más inversión. Yo creo que los gobiernos deberían apoyar a las empresas en esta etapa”.

En el camino verde
Gala Kumec y Julieta Guiser tienen 25 y 27 años, respectivamente. En septiembre de 2012, conformaron Guiku con la idea de diseñar ropa. Comenzaron con telas tradicionales pero, a pesar de haber vendido casi 400 prendas desde entonces, decidieron virar el timón de su barco de papel reciclado y armar una línea con textil orgánico, que están comenzando a producir. “También queremos documentar el proceso de producción. Que haya una vuelta atrás y se reconozca quién hizo lo que vos estás usando. Reconocerlo hace a una conciencia distinta. Por cada remera, por ejemplo, pasaron cientos de manos que uno, como consumidor, no imagina. Y esta es una omisión muy grande. Por eso, queremos que un registro fotográfico acompañe a cada prenda, explicitando el proceso y mostrando a quiénes formaron parte de esta cadena de valor”, dice Julieta, quien trabajó en una productora que fabricaba para empresas como Adidas o Nike.
Cuando tenía solo tres años, Lucía Ferrería le pidió a su mamá que le enseñara a tejer. “Pero, recién cuando me dieron las manitos, a los ocho, pude hacer mi primera ropa, con moldería y todo”, recuerda la mujer que, con 38 años, vive de Abundancia por Designio, la marca que creó en 2007. En esa época, su padre le prestó $ 1.000 para comprar telas. Con estas diseñó sus primeros modelos, que ella misma salió a vender. “Lo que ganaba, lo reinvertía para comprar más tela. Cuando ya no pude cortar 40 pantalones, decidí tercerizar los talleres. Me conecté con la ONG La Alameda, que es una cooperativa libre de trabajo esclavo. Sucede que en este rubro, como en otros, hay cuestiones que están muy naturalizadas. Cualquier acción de comunicación que uno haga para des-naturalizar esta situación es un grano de arena y es importante ir en este camino”, dice Lucía, quien también trabaja con el taller del Polo Textil de Barracas, 1° de Julio.
La emprendedora forma parte de la Asociación Civil para la Creación y Desarrollo de Emprendimientos Sustentables, Inicia, donde, hoy, hace mentorías desde el programa Neo, y, en lugar de bolsas de plástico, eligió entregar las 3.000 prendas que vendió en 2012 en bolsas de papel reutilizado, que fabrica otra cooperativa. Otra acción que realiza es el reuso de los retazos para hacer pequeñas prendas. “También los regalo porque trato de que nada llegue a la basura aunque no siempre llego al objetivo”, agrega. Además del Showroom en Balvanera, Capital Federal, la ropa de Abundancia por designio se vende en locales de diseño de Buenos Aires y de otras provincias.

Plantas de producción móviles
En agosto de 2006, luego de trabajar en distintas empresas, algunas del rubro automotriz y de la aeronáutica, y de hacer un camino independiente, Edgardo Osella decidió construir viviendas para la clase media en asociación con la firma italiana Farig IT. ”A través de Desarrollo Emprendedor del Gobierno de la Ciudad, dimos a luz el proyecto, en 2009. La idea era construir las casas con una línea de producción como la de los autos”, explica este ingeniero, de 56 años.
Los pedidos que comenzaron a llegar desde todo el mundo lo indujeron a pensar que la verdadera innovación y el aporte a la sustentabilidad tenían que ver con el desarrollo de la tecnología para construir estas viviendas, que, luego, viraron a gama media y alta. “Básicamente, este proyecto, conformado por 14 personas, propone tener una absoluta conciencia en cada uno de los pasos, no solamente en el producto en sí mismo sino a través de la minimización del impacto de la construcción, por eso hemos creado las plantas móviles”, comenta. La dinámica se basa en que, una vez que la planta ejecuta una serie de construcciones en una zona, esta se desarma y se vuelve a empacar en los contenedores. “También se levantan los pilotes o clavijas, que van a piso, y el impacto es absolutamente cero. Dejamos el terreno en las mismas condiciones en las que estaba”, dice Osella. La firma sigue dos tipos de procesos de construcción: en seco y húmedo. Ambas trabajan con robots y la tecnología que usan está patentada por la empresa. “Hacemos un enorme hincapié en que cada casa tenga un sector verde o microjardines internos, como forma de controlar bioclimáticamente la calidad del aire. Los sistemas centrales de aire acondicionado usan el calor de las ventanas para calefaccionar la casa en invierno”, amplía Osella, cuya firma está construyendo un prototipo en el predio que la Universidad Tecnológica Nacional tiene en la localidad de Caseros. “Pablo Chami y Marcelo Castellanos desarrollaron el predio para dar lugar a lo que será la incubadora de proyectos de la UTN”, aclara. El empresario, ya tendría 300 viviendas pedidas, que construirá en la Argentina y Uruguay, con la empresa Liv’n Style, que formó con su socio italiano Mauricio Valori y los accionistas Mario Farina y Gian Luca Farina,, y que requerrirá una inversión de $ 1 millón, en la primera etapa.
Sin dudas, la sustentabilidad hoy es ineludible. Y el diseño es la clave de los nuevos desarrollos, tanto de productos como de servicios.

 

Desde el Pozo es Negocio

Inmuebles: "Desde el pozo es negocio"

 


"Desde el pozo es negocio", aclara Héctor D'odorico, titular de la inmobiliaria que lleva su nombre, al comentar las ventajas de una inversión inmobiliaria. "En ese caso, la renta puede oscilar entre un 25% y un 30% en dólares en el plazo promedio de construcción de un edificio, pongamos entre 18 y 24 meses en promedio".

La clave, según D'odorico, es "recurrir a algún broker o inmobiliaria importante de la zona en la que quiera invertir para averiguar dónde hay un proyecto interesante". El segundo paso, para tener más confianza, es "saber quién es el constructor", lo que incluye conocer sus otras obras, si ya tienen el terreno comprado, quiénes son sus socios.

Cómo se formaliza la inversión?, preguntó Clarín

—A través de un boleto de compra venta en el cual la constructora dice que le venderá a tal persona una unidad ubicada en tal o cual piso con el número o letra identificatoria, metros cuadrados, etcétera. El inversor entrega un anticipo del 30%, como en cualquier boleto, y luego desembolsa pagos mensuales, aunque también puede hacerlo al contado. Cuando se termina de pagar, se firma la escritura que corresponde o se cede el boleto de la compra venta a un tercero interesado. Si el inversor se queda con la propiedad, habrá ganado por pagar menos y si la vende, tendrá una rentabilidad en dólares mayor a cualquier otro tipo de operación".

Y siguió: "Pero el verdadero negocio o la mayor rentabilidad se obtiene cuando se invierte en el pozo, cuando el edificio ni siquiera tiene los cimientos. A medida que va avanzando la construcción por lógica sube el precio y bajan las ganancias. Y hay un momento en el cual directamente no vale la pena hacerlo". Es una opción utilizada por personas con un ahorro de entre 30 a 50.000 dólares como minímo, ya que se trata de un compra con pago por anticipado. Es decir, hay que tener, como piso, el equivalente al valor de un departamento.

La rentabilidad se explica porque los inversores acercan los fondos a la constructora que, de otra manera, "tendría que trajinar bancos u otras entidades buscando capital. Con este sistema consiguen dinero más rápido, sin trámites y le pagan a la gente, por llamarlo de alguna manera, en lugar de pagarle al banco".

el sabor de las cuotitas

El sabor de las cuotitas: viviendas en pesos a 10 años

Aunque son pocos, hay desarrolladores que se animan a vender en pesos a 10 años. Como lo hacen y que venden. El ABC de un modelo de negocio que le permite al ladrillo competir con la industria del turismo y el sector automotor

por Por Lorena Obiol

 

Tras el cepo al dólar y la "obligada" pesificación del mercado, la financiación en moneda local comenzó a ofrecerse no solo para que las personas puedan acceder a su primera vivienda sino también como alternativa de inversión para quienes tienen un excedente mensual en pesos y buscan la forma de “dolarizar” sus ahorros . Las cuotas, que primero fueron a plazos de 24, 36 , y, como mucho, 48 meses, hoy ya superan los 100. Pero claro está, no todos los desarrolladores se animan a esos tiempos. "Para poder ofrecer muchas cuotas es fundamental tener tierra con baja incidencia, pero además pensar proyectos escalables. Lo que se hace es vender en un período corto y todos pagan cuotas de mayor o menor valor según los tiempos de posesión. Funciona como un ahorro previo, parecido al utilizado para comprar autos", explica Gustavo Ortolá, director de GO Real Estate, quien junto a Inverco desarrolla LOVE en Córdoba, un proyecto mixto con entregas a 3, 5, 7 y 9 años. "La cuotas arrancan en $ 2.400 por eso nuestra competencia no son otros desarrolladores sino las cuotas de las empresas de viajes, de los autos y de electrodomésticos", completa. TGLT, por su parte, lanzó Metra Puerto Norte en Rosario, con un plazo de financiación de diez años. Se trata de un emprendimiento con cuatro edificios que se entregarán en cuatro etapas: en 2017, 2019, 2021 y 2023. "Cada propietario puede adoptar el plan de pagos que considere más conveniente. Hay que buscar cuotas que tengan un margen de accesibilidad y que permitan que mayor cantidad de público acceda a la vivienda. Se trata de sistemas que funcionan hoy como una alternativa ante la falta de crédito hipotecario", agrega Alejandro Belio, directorde Operaciones de TGLT. "Hay que pensar a largo plazo y no buscar rentabilidad ya. Para ofrecer este modelo hay que generar una economía de escala y entender de financiación mucho más que de arquitectura. Y conocer qué necesita este consumidor, que es de clase media, asalariado, al que si no le dan cuotas es inquilino de por vida", asegura Pablo Brodsky, director Comercial de Predial, quien lanzó en distintos barrios de la ciudad el plan Cuotitas, que van de 48 a 120 meses, al que se ingresa con un anticipo y cuotas desde $3.500. "En el caso del condominio Paso del Rey la clave es que el desarrollador utiliza la figura del cooperativismo que financia el desarrollo de nuevos emprendimientos. La cooperativa del Hogar Obrero ofrece un plazo de 120 cuotas con un anticipo del 35% pagadero en 12 cuotas", explica Roberto Mateo, titular de la inmobiliaria homónima que comercializa este emprendimiento. Distinto es el caso de los desarrollos de FBA, que cuentan con el apalancamiento del Banco Ciudad, que estimula el despegue de la zona sur de la ciudad. "Desde que se lanza el proyecto hasta la posesión, solo exigimos el 25% del total, en 36 cuotas mensuales de entre $ 3.000 y 5.000. Al dar la posesión, el comprador le sigue pagando al banco", cuenta Roberto Santoro, director del grupo FBA.

Riesgos y beneficios

La incertidumbre sobre qué nos depara el oráculo de la macro sumando al temor de una fuerte disparada de la inflación son temas que podrían poner en peligro al sistema, aunque todos aseguran estar cubiertos. "La Cooperativa acopió gran parte de los materiales de construcción, además las cuotas mensuales se ajustan por el índice de la Cámara de la Construcción, utilizándose un sistema de prorrateo del índice de 4 meses por lo que se reduce un impacto sobre quien debe abonar la cuota", dice Mateo. "Los clientes compran la construcción al costo y asumen los incrementos de costos de la construcción, pero con un tope máximo que garantiza que el costo no puede pasar determinados porcentajes", explica Belio, mientras que Brodsky recomienda ser conservador, entender y analizar los costos. "El edificio se termina se venda todo o no. Y eso se logra porque el proyecto está calzado, no es un mazo de cartas que si se cae uno se caen todos", dice. Si bien hay un apalancamiento con las ventas, también existen los inversores y el uso de capital propio. Así se fondea LOVE. La construcción de ese emprendimiento no se calza totalmente en las ventas. "Un sistema como este requiere la integración vertical de todos los eslabones de la cadena, por eso tenemos un departamento propio de arquitectura, constructora propia, vendedores propios", explica Ortolá, quien bajo ese esquema logra que los márgenes estén volcados al negocio. "Y los únicos riesgos son los cambios de juego abruptos del país. Si cambian las reglas, todos los contratos se afectan. Si no, solo se ajusta por la CAC", es sincero Ortolá, quien asegura que de todos modos existe un capital contingente que se suma a la seguridad que da ser dueños de la tierra y el canje con los proveedores.

En cuanto a las ventajas, sin dudas la cantidad de cuotas es el mayor beneficio. "Acceder a una vivienda con amplia financiación con una cuota de $ 2.800 que es similar a la de un alquiler", sostiene Mateo. "En un sistema de pagos a 10 años, con un aporte mensual bajo, si se lo compara con el de 3 años. Esto permite que mayor cantidad de gente acceda. Otra ventaja son las condiciones flexibles. Según los players, no hay relación cuota-ingresos. "Intentamos generar las condiciones para que la gente pueda pagar las cuotas y en función de esto adaptamos el plan de pagos, que consiste en un adelanto que varía entre el 2 y el 20%, cuotas fijas mensuales y dos refuerzos semestrales, que coinciden con los meses de pago de aguinaldo. Este modelo dispone que todos los compradores empiecen a pagar en el mismo momento, pero las cuotas varían de acuerdo con la fecha de posesión, que es elegida por cada cliente. Quien más rápidamente obtiene la posesión, pagará cuotas más altas una mayor parte del tiempo, contemplando que ya no va a tener que seguir alquilando o que podrá incluso poner en alquiler esa unidad", desmenuza Belio. A la incertidumbre que puede generar el largo plazo, los desarrolladores responden con volumen, escala y canjes por materiales. También con su propia espalda.

COMENTARIOS

Link: http://www.cronista.com/realestate/El-sabor-de-las-cuotitas-viviendas-en-pesos-a-10-aos-20131121-0017.html

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